Se trata de la Oficina de Control y Fiscalización de Denuncias, que ya se encuentra en funcionamiento y cuya creación responde a una instrucción del fiscal general, Javier Vallejos, quien impulsó su puesta en marcha como parte de una política institucional orientada a reforzar los controles internos y mejorar la respuesta del sistema de justicia.

De esta manera, el área a cargo de Juan Pablo Minué Belber, permite atender consultas de la ciudadanía, intervenir en situaciones concretas y afianzar la articulación interna del sistema judicial en toda la provincia.
En este sentido, Minué Belber informó que “a partir de su puesta en marcha, ya se registraron intervenciones concretas en tres casos. En dos de ellos, se verificó que las denuncias se encontraban en trámite y dentro de los circuitos judiciales correspondientes. En un tercer caso, se brindó atención integral a una persona en situación de vulnerabilidad, incluyendo contención psicológica y la recepción formal de la denuncia para su posterior abordaje judicial”.
“En paralelo, se avanzó en la articulación con otras áreas del Poder Judicial. En ese marco, se desarrolló una reunión con juezas de los juzgados de familia para coordinar criterios de trabajo y fortalecer la colaboración interinstitucional” destacó el director del área.
A su vez, cabe resaltar que el Fiscal General está realizando una serie de visitas y reuniones con distintas unidades y dependencias del organismo judicial, para relevar el estado de las causas, conocer la realidad de cada área y evaluar las condiciones laborales del personal. Asimismo, se prevé la realización de encuentros con fiscales del interior provincial para consolidar una visión integral del funcionamiento del Ministerio Público Fiscal en todo el territorio.
Estas acciones se enmarcan en una política institucional orientada a fortalecer los procesos internos, optimizar la gestión y garantizar un servicio de justicia más eficiente y accesible para la ciudadanía.